El acuerdo al que arribó esta semana la mesa de seguimiento de las exportaciones de azúcar, que integran la mayor parte de los ingenios y de los cañeros del país, sentó las bases para que se ejecute una distribución de los recursos que generó la zafra 2010. Sin embargo, una de las entidades miembro de la mesa, la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT), se quejó porque se demoró demasiado en establecer los nuevos valores de exportación de azúcar, que se había fijado en un 24% y luego se bajó al 15,4%. "Se dilató injustificadamente la devolución o pago de las bolsas de exportación, con lo cual parecería que este año el cañero al que se le retuvo volverá a ser ?el tonto de la película?", dijo UCIT, en una nota que su presidente, Sergio Fara, envió al presidente del Centro Azucarero Argentino (CAA), Fernando Nebbia, con copia al Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART).
La entidad cañera exigió que se cumpla con los reintegros acordados y los pagos de diferencias en bolsas de azúcar y precios a más tardar hasta fines de noviembre. "En caso de que cualquier ingenio que esté dentro del acuerdo no haya pagado como corresponde, a UCIT le será muy difícil volver a acordar sistemas en que se retenga azúcar a los cañeros", precisó.
Sostuvo que las cooperativas cañeras y otros productores individuales cumplen con el acuerdo, mientras que hay cañeros que entregan su materia prima a ingenios que no integran el pacto, de manera que no se les retiene nada ni para exportar ni para cumplir con el cupo que exige el Gobierno nacional, y reciben azúcar blanco para comercializar a precios de mercado interno. "Los más perjudicados son los cañeros más chicos", destacó UCIT.
La entidad solicitó un nuevo acuerdo para convenir un sistema de participación justa y transparente, en el que se busque la fórmula que determine la calidad de la caña y la participación de los cañeros en el azúcar y en el alcohol, entre otros puntos.